El estudio resalta que la
cantidad de nanopartículas y micropartículas de plástico ha aumentado
exponencialmente en los últimos 50 años.
Las partículas diminutas de plástico pueden
acumularse en niveles más altos en el cerebro humano que en el riñón y el hígado, con mayores concentraciones detectadas
en muestras post mortem de 2024 que en las de 2016, apunta un estudio.
Aunque las posibles implicaciones para la salud humana siguen sin
estar claras, estos hallazgos ponen de relieve una consecuencia del
incremento de las concentraciones globales
de plásticos ambientales, señalan los científicos responsables
de la investigación,
publicada en la revista Nature Medicine.
![]() |
| Foto / Fuente Externa |




